El Ayuntamiento del Valle de Elorz continúa trabajando para dar respuesta a la situación que siguen atravesando las familias cuyas viviendas resultaron destruidas como consecuencia de la explosión de gas ocurrida el 13 de enero de 2025.
Más de un año después del siniestro, varias familias continúan sin poder regresar a sus hogares y afrontan gastos de alquiler derivados de una situación excepcional que permanece sin resolver mientras prosiguen los trámites y actuaciones necesarias para la reconstrucción de las viviendas afectadas.
Durante los primeros meses tras la explosión, las entidades aseguradoras asumieron en muchos casos los gastos de alojamiento temporal. Sin embargo, una vez agotados los periodos de cobertura previstos en las pólizas, algunas familias han quedado sin amparo para afrontar los costes derivados de su situación residencial, pese a que todavía no pueden regresar a sus viviendas.
Ante esta realidad, el Ayuntamiento ha impulsado la aprobación de unas Bases reguladoras que permitirán articular ayudas extraordinarias y temporales destinadas a contribuir a sufragar gastos de alquiler de vivienda habitual de las familias afectadas.
¿QUÉ PREVÉN LAS BASES?
Las ayudas están dirigidas a propietarios de viviendas destruidas o que continúan siendo inhabitables como consecuencia directa de la explosión de gas.
Su finalidad será contribuir a sufragar los gastos de alquiler de vivienda habitual mientras no sea posible el retorno a la vivienda afectada.
La ayuda podrá alcanzar el importe efectivamente abonado en concepto de alquiler, con un límite máximo de 1.000 euros mensuales por unidad familiar.
Las ayudas tendrán carácter temporal, inicialmente por un periodo máximo de doce meses, con posibilidad de prórroga en función de la evolución de la situación.
Para acceder a las ayudas será necesario acreditar la situación de necesidad, la existencia de contrato de arrendamiento, los pagos efectivamente realizados y la inexistencia de cobertura aseguradora suficiente para dichos gastos.
Las Bases incorporan mecanismos de control y seguimiento periódico, incluyendo la obligación de comunicar cualquier cambio relevante que pueda afectar al mantenimiento de la ayuda.
Asimismo, las ayudas serán incompatibles con indemnizaciones o coberturas aseguradoras que cubran los mismos gastos y se prevén mecanismos de comprobación y reintegro para evitar situaciones de doble percepción.
Los informes técnicos incorporados al expediente estiman de forma provisional unas necesidades económicas anuales situadas en una horquilla aproximada de entre 60.000 y 75.000 euros, si bien la cuantía definitiva dependerá del número final de solicitudes y de las circunstancias particulares de cada expediente.
El Ayuntamiento recuerda asimismo que, hoy en día, continúa pendiente la determinación oficial de las causas y responsabilidades derivadas de la explosión, al no haberse emitido todavía el correspondiente informe técnico-investigador. Transcurridos más de quince meses desde el siniestro, no existe todavía una determinación oficial del eventual responsable ni de las posibles responsabilidades civiles asociadas al mismo.
Esta situación genera una evidente incertidumbre para las familias afectadas y dificulta la posibilidad de concretar eventuales reclamaciones frente a quienes pudieran resultar responsables de los daños ocasionados.
El Ayuntamiento trasladó al Gobierno de Navarra la situación de las familias afectadas y la necesidad de articular medidas que permitan afrontar las consecuencias de una emergencia que continúa produciendo efectos más de quince meses después de la explosión.
Las respuestas recibidas hasta la fecha no han venido acompañadas de medidas específicas dirigidas a atender las necesidades de alojamiento existentes, remitiéndose la posible actuación al ámbito municipal.
Como consecuencia de ello, está siendo el Ayuntamiento del Valle de Elorz quien está impulsando y financiando las medidas que se consideran necesarias para atender una problemática que supera claramente la capacidad ordinaria de una entidad local y que tiene su origen en un siniestro de extraordinaria gravedad.
Todo ello se produce en un contexto en el que siguen pendientes la determinación definitiva de las causas del siniestro y de las eventuales responsabilidades derivadas del mismo, circunstancias que continúan condicionando la posibilidad de obtener una solución definitiva para las personas afectadas.
La aprobación de las Bases reguladoras constituye un paso previo imprescindible para la puesta en marcha de estas ayudas, siendo necesario completar la correspondiente tramitación administrativa, jurídica y presupuestaria antes de que puedan concederse efectivamente.
El Ayuntamiento reitera su compromiso de continuar acompañando a las familias afectadas y de seguir impulsando cuantas actuaciones resulten necesarias para defender sus intereses y favorecer una solución definitiva a una situación que, más de un año después de la explosión, continúa sin resolverse plenamente.